Hoy he estado preparando un bancal para macerar el compost, si es que se le puede llamar así.
Hay una superficie terrosa y al aire libre habilitada para este fin. Así pues, una vez terminada la pila de compost anterior he ido trayendo a base de carretilla y tenedor (de agricultura, se entiende) mierda de caballo del establo hasta el terreno, lo he distribuído por toda la superficie y lo he cubierto con tierra.
A tener en cuenta: previamente ya había hecho una limpieza importante de malashierbas.
Las ortigas hay que eliminarlas de raíz. Otro tipo de malashierbas menos persistentes e invasivas basta con arrancarlas, voltearlas (raíces hacia arriba) y cubrirlas con tierra, de esta manera se secan y entran a formar parte del compost.
Las lombrices rojas de california se lo pasan pipa en este medio y son muy muy favorables en el proceso de compostaje.
Cuando vayamos a utilizar el compost habremos de tener cuidado a la hora sustraerlo para no matarlas a paladas. Por lo visto viene bien que se vengan a vivir a la tierra en la que estarán las plantitas.
Exterior Día. Mucho sol.
Principios de Mayo.
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